EL NEUROMA DE MORTON

Por Laura Trujillo.

[Podóloga en Axio Fisioterapia].

El neuroma de Morton, también conocido como neuroma plantar o neuralgia de Morton, es una lesión que afecta al nervio digital plantar y se localiza predominantemente en el tercer espacio intercapitometatarsal (entre el 3o y el 4o dedo del pie). Dicha lesión, produce la degeneración y fibrosis del nervio, pudiendo llegar a convertirse en una alteración crónica.

Se trata de una patología que aparece con frecuencia en la población, siendo su incidencia mayor en el sexo femenino, pudiendo manifestarse a cualquier edad.

Asociada a esta lesión, aparece una sintomatología muy característica. Dolor intenso y punzante en la parte anterior del pie, con tendencia a irradiarse hacia la cara lateral de uno o más dedos, siguiendo el trayecto del nervio afectado. Así como parestesia (hormigueo) y tumefacción. Dicho dolor tiende a intensificarse durante la marcha, cuando se realizan actividades deportivas y con el uso del calzado alto y de punta estrecha.

Se produce fundamentalmente como consecuencia de la compresión del nervio digital plantar entre las cabezas metatarsales, provocando su irritación y la aparición de cambios como edema y fibrosis en la estructura nerviosa.

Dicha compresión deriva de una sobrecarga mecánica; de manera que las alteraciones en la marcha, en la forma de caminar; van a constituir el principal agente causal en el desarrollo de esta patología. Así, alteraciones como la pronación o la supinación excesiva, el acortamiento de la musculatura posterior, etc., deben ser tenidos en cuenta.

En estadios tempranos, esta patología responde bien al tratamiento conservador. La finalidad de éste, será eliminar la sobrecarga mecánica causante del problema. Por ello resulta fundamental que el podólogo realice un estudio biomecánico de la marcha y confeccione plantillas individualizadas que solucionen el problema.

Igual de importante es el uso de un calzado adecuado. Éste, debe ser de horma ancha y pala alta, de manera que el pie no quede comprimido. Además, es especialmente importante que no sobrepase los 4 cm. de altura, ya que de lo contrario estaríamos sobrecargando aún más la zona del antepie y agravando el problema.

También está indicado el tratamiento analgésico oral o la realización de infiltraciones con corticoides (en fase aguda) en la zona afecta, siempre como tratamiento complementario al tratamiento ortopodológico, y siempre y cuando el facultativo lo prescriba.

Si el tratamiento conservador resulta insuficiente y persisten los síntomas, existe la posibilidad de llevar a cabo una intervención quirúrgica; que consiste básicamente en la resección de la parte afectada del nervio. No obstante, la opción quirúrgica debe plantearse siempre y cuando haya fracasado previamente el tratamiento conservador.