El Cólico del lactante

El cólico de lactante es una alteración típica de los bebés en sus primeros meses de vida caracterizado por un llanto intenso y prolongado sin una causa aparente. Normalmente es de origen desconocido aunque existen diferentes hipótesis tales como una disfunción gastrointestinal (gases, estreñimiento, inmadurez del intestino…), psicológico (estrés) y/o alergias o intolerancias alimentarias (mala tolerancia a la proteína de la leche de vaca). Los síntomas característicos son ataques de llanto de mucha intensidad que suelen aparecer al final del día con una posición característica de flexión de muslos sobre el abdomen, puños apretados, cara enrojecida y abdomen tenso. El episodio va desde una duración de minutos hasta horas. Durante su seguimiento, los bebés comen bien y suben de peso con normalidad, además entre las crisis están asintomáticos y sonrientes.

Desde la osteopatía damos un enfoque diferente al cólico del lactante. Las tensiones en la nuca y pelvis en el cuerpecito del bebé después de un parto dificultoso o malposiciones intrauterinas, hacen que los nervios que controlan la función del aparato digestivo (nervios vagos) se vean afectados. Es fundamental descartar cualquier otra patología que pudiese compartir síntomas con el cólico; entre ellas debemos descartar el reflujo gastroesofágico, la estenosis pilórica, las alergias alimentarias y la obstrucción intestinal. Una vez determinado el diagnóstico diferencial, el tratamiento del cólico irá enfocado a liberar los nervios vagos que pueden verse afectos a lo largo de todo su recorrido desde la base de la nuca hasta las vísceras gastrointestinales destino.

Las maniobras que la osteopatía utiliza son suaves y controladas; trabajaremos sobre la nuca y sacro, boca, paladar y lengua (para asegurar una buena succión), parte anterior del cuello (facilitación de la función deglutora) y finalmente relajación de la zona diafragmática y flexibilización del tubo  digestivo del abdomen (mejor salida de gases y materia fecal). En tres sesiones el cuadro debería estar resuelto y la ayuda de los padres con maniobras que les enseñamos en consulta facilitará la recuperación.