TIPOS DE ESTIRAMIENTO Y CÓMO LLEVARLOS A CABO

Los estiramientos son la base de un buen plan de entrenamiento. Aplicándolos con la técnica adecuada lograremos preparar nuestros músculos para cualquier tipo de ejercicio, alcanzando una mayor flexibilidad en el proceso. Además, nos ayudarán a lograr nuestros objetivos más eficientemente gracias a la mejora de la movilidad articular y la elasticidad muscular, previniendo todo tipo de lesiones cuando se planean de forma específica con respecto al ejercicio que vamos a realizar. Es por eso que resulta conveniente delimitar los tipos de estiramiento que pueden darse, y detallar a qué tipos de actividad física van dirigidos.

Aunque la importancia de los estiramientos varía según el tipo de entrenamiento, adoptarlos como hábito básico nos producirá una enorme cantidad de beneficios a largo plazo. Si quieres lograr un físico equilibrado y sin peligro de lesiones y contracturas, te recomendamos conocer más a fondo qué tipo de estiramientos pueden beneficiarte según tus necesidades.

Existen dos grandes tipos de estiramiento: dinámico y estático; aunque en la actualidad se dan diversas escuelas de pensamiento que apuestan por la subdivisión y ampliación de estos grupos.

Estiramientos estáticos

Son los que realizamos, en la medida de lo posible, en reposo. En la mayoría de ejercicios estiraremos cada músculo de forma aislada en cierta posición y lo mantendremos durante una cantidad de tiempo, que en muchos casos rondará en torno a un máximo de 30 segundos, dependiendo de nuestra capacidad. Este grupo se subdivide a su vez en estiramientos activos y pasivos. Los primeros los realizaremos de forma autónoma, mientras que en los segundos contaremos con la ayuda de un compañero o compañera.

De cualquier manera, suelen tratarse de una serie de estiramientos relajados que en ningún caso buscan comenzar con la extenuación física propia de cualquier actividad deportiva. Podemos ir un paso más allá mediante la aplicación de estiramientos isométricos, que intentan relajar la tensión en el grupo muscular elegido mediante la aplicación de fuerza en su contra. Este tipo de estiramientos suelen realizarse tras la aplicación de estiramientos estáticos normales, para así lograr un paso intermedio entre la realización de estiramientos estáticos y dinámicos. Métodos como el PNF o Facilitación Muscular Propioceptiva, se basan en la elaboración de series que combinan los estiramientos estáticos e isométricos. Este tipo de estiramiento en el que se realiza una contracción isométrica al mismo tiempo que se lleva a cabo el estiramiento, se está empezando a utilizar como sistema de recuperación post ejercicio, realizando la sesión de estiramiento a partir de las 8h, una vez terminado el entrenamiento.

Estiramientos dinámicos

En este tipo de estiramientos, avanzamos hacia un nivel más específico de preparación física mediante movimientos de impulso. Se trata de estiramientos con movimientos muy activos, en ocasiones con saltos y oscilaciones rápidas que buscan preparar a los grupos musculares para el esfuerzo posterior.

Este tipo de estiramientos serán aplicados en casi todos los casos al principio de la actividad y tras la realización de estiramientos estáticos, ya que intentan activar al máximo nuestra fisiología para que el cuerpo no sea sobrecargado con una gran cantidad de esfuerzo en frío. Por lo tanto, un buen estiramiento dinámico es aquel que se asemeja relativamente a la práctica que realizaremos más tarde. Movimientos de desplazamiento, saltos o carreras cortas son algunos de los estiramientos dinámicos más comunes.