¿Por qué debo tener buena movilidad en mis caderas para disminuir la lumbalgia?
El motivo esencial, es que la pelvis es el centro de nuestro movimiento, que se realiza a través de la articulación de la cadera −entre otras−, por lo que la estabilización lumbo-pélvica es uno de los principios del método Pilates.
Es esencial estabilizar, movilizar y disociar los movimientos de las caderas, puesto que su buen funcionamiento es fundamental para que todo nuestro cuerpo pueda moverse de forma correcta en nuestras actividades diarias o en la práctica deportiva.
Las caderas, por su localización, están íntimamente ligadas al estado de los abdominales inferiores, glúteos y musculatura de miembros inferiores en general (sobre todo isquiotibiales). Es por ello por lo que, para evitar la lumbalgia, −uno de los principales motivos por los que nuestros pacientes acuden a consulta−; será interesante tener un buen control de movilidad, flexibilidad y fuerza en nuestras caderas. Esto nos va a permitir reducir los síntomas de dolor. Para conseguirlo, debemos tener en cuenta a todos los músculos que intervienen en los movimientos de esta articulación, entre ellos: el psoas, los glúteos, isquitibiales, cuádriceps, aductores y separadores de la cadera, como el tensor de la fascia lata. Algunos de estos músculos tienen inserciones comunes tanto en cadera como en vértebras lumbares o pelvis.
Siempre que aparezcan síntomas lumbares, debemos hacer una buena valoración del estado de la musculatura abdominal y tensión de paravertebrales; pero en muchas ocasiones se tiende a olvidar la íntima relación de las caderas con ese estado de dolor lumbo-pélvico. Es un buen inicio de tratamiento el movilizar en consulta las caderas y hacer estiramientos pasivos de todas las estructuras relacionadas con la misma; sin embargo, el trabajo con ejercicio terapéutico será la clave para conseguir una estabilidad que va a disminuir a la larga la frecuencia de visitas al fisioterapeuta. Es por ello, que el método pilates ofrece una amplia gama de ejercicios destinados a tonificar, flexibilizar y ganar control de esa cintura lumbo-pélvica con los que, a través de los movimientos de las caderas, podremos conseguir beneficios duraderos y eliminación definitiva de los síntomas.