La ensaladilla rusa es un plato clásico, refrescante y versátil que forma parte esencial de la gastronomía de muchos países. Su mezcla cremosa de patata, verdura, encurtidos y mayonesa la convierte en un entrante ideal para cualquier ocasión, especialmente en épocas de calor. Servida fría y con un toque de decoración, es perfecta como tapa, guarnición o plato único ligero.
Desde un punto de vista nutricional, esta receta aporta carbohidratos complejos gracias a la patata, proteína magra por el huevo y el atún (si se usa), y fibra vegetal gracias a los guisantes y zanahorias. Aunque la mayonesa es un ingrediente más calórico, puede sustituirse por versiones ligeras o caseras con yogur natural para equilibrar el plato sin renunciar al sabor. Es una opción fresca y completa si se toma con moderación.
Ingredientes para 4 personas
- 4 patatas medianas
- 2 zanahorias
- 150 g de guisantes (frescos o congelados)
- 3 huevos
- 150 g de jamón cocido en taquitos (o atún al gusto)
- 8–10 pepinillos en vinagre (opcional)
- 250 ml de mayonesa (puede ser ligera o casera)
- Sal al gusto
Instrucciones
- Cocinar los ingredientes principales: Lava y pela las patatas y las zanahorias. Córtalas en cubos pequeños. En una olla con agua y sal, cuece primero las zanahorias durante 5 minutos, luego añade las patatas y los guisantes, y cocina todo durante 15 minutos más o hasta que estén tiernos. Escurre y deja enfriar.
- Cocer los huevos: En otra cazuela, cuece los huevos durante 10 minutos desde que el agua comience a hervir. Enfría en agua y pélalos. Reserva uno para decorar si lo deseas, y pica los otros dos.
- Montar la ensaladilla: En un bol grande, mezcla las patatas, zanahorias, guisantes, huevos picados, jamón cocido (o atún) y pepinillos troceados si los usas. Añade la mayonesa y remueve suavemente hasta que todo quede bien integrado. Ajusta de sal.
- Enfriar y servir: Tapa con film y refrigera al menos 1 hora para que los sabores se asienten. Sirve fría, decorada con huevo duro rallado, perejil o aceitunas si lo deseas.
Consejos
Para una versión más ligera, puedes sustituir parte de la mayonesa por yogur natural sin azúcar. Añade unas gotas de limón y una pizca de mostaza para darle un toque fresco y menos calórico.
Todas nuestras recetas buscan ser saludables y nutritivas, incluyendo ingredientes naturales y variados que promuevan la salud de nuestros pacientes. Sin embargo; son recetas genéricas y no adaptadas al perfil médico individualizado de cada persona. Por lo que, si tienes alergias o intolerancias, o si presentas patologías concretas que requieran de una dieta especial; recuerda acudir a tu nutricionista para una mejor adaptación de tu dieta a tu estado de salud particular.
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Fotografía: Timolina