La crema de calabaza con pollo es un plato reconfortante y lleno de sabor, ideal para los meses más fríos del año o para esos días en los que apetece algo suave y nutritivo. Su textura cremosa y su sabor ligeramente dulce se combinan a la perfección con los trozos jugosos de pollo, creando una receta completa y equilibrada que puede servirse como plato único o como primer plato en un menú más amplio.
Además de su delicioso sabor, esta receta es altamente saludable. La calabaza es rica en betacarotenos, antioxidantes y fibra, mientras que el pollo aporta proteínas de calidad, perfectas para mantener la energía y favorecer la recuperación muscular. En conjunto, esta crema ofrece una comida ligera pero muy nutritiva, baja en grasas y con un aporte excelente de vitaminas y minerales.
Ingredientes para 4 personas
- 600 g de calabaza pelada y troceada.
- 2 zanahorias.
- 1 cebolla.
- 2 pechugas de pollo.
- 750 ml de caldo de verduras o pollo.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta al gusto.
- Unas hojas de eneldo fresco para decorar.
- Un chorrito de nata líquida (opcional).
Instrucciones
- Pela y corta la cebolla y las zanahorias en trozos medianos.
- En una olla grande, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla hasta que quede transparente.
- Añade las zanahorias y la calabaza, remueve y cocina durante 5 minutos.
- Cubre con el caldo de verduras o pollo, lleva a ebullición y cocina a fuego medio durante 20 minutos, hasta que la calabaza esté tierna.
- Tritura las verduras con una batidora hasta obtener una crema homogénea y suave. Ajusta de sal y pimienta.
- Mientras tanto, cocina las pechugas de pollo a la plancha con un poco de sal y pimienta, y córtalas en dados.
- Sirve la crema en boles, añade los trozos de pollo por encima y decora con un chorrito de nata líquida y unas hojas de eneldo fresco.
Consejos
Si prefieres una versión más ligera puedes prescindir de la nata y añadir un poco de yogur natural para darle cremosidad. También puedes aromatizar la crema con una pizca de jengibre fresco rallado o cúrcuma para intensificar su valor antioxidante. Recuerda acompañarla con pan integral o unas semillas tostadas para añadir un toque crujiente y completar este plato nutritivo.
Todas nuestras recetas buscan ser saludables y nutritivas, incluyendo ingredientes naturales y variados que promuevan la salud de nuestros pacientes. Sin embargo; son recetas genéricas y no adaptadas al perfil médico individualizado de cada persona. Por lo que, si tienes alergias o intolerancias, o si presentas patologías concretas que requieran de una dieta especial; recuerda acudir a tu nutricionista para una mejor adaptación de tu dieta a tu estado de salud particular.
¿Te ha gustado esta receta? Prueba también nuestra receta de la semana pasada: Ensalada de Rábano y Pepino, una opción fresca y crujiente perfecta para acompañar cualquier comida. Haz clic para descubrir cómo preparar esta ensalada ligera y llena de sabor.
Fotografía: Timolina