Las albóndigas suecas de pollo en salsa de crema son una versión más ligera y equilibrada del clásico escandinavo. Jugosas por dentro y doradas por fuera, se cocinan suavemente en una salsa cremosa y aromática que envuelve cada bocado con una textura sedosa y reconfortante. El toque final de cebollino fresco aporta color y un matiz ligeramente herbal que equilibra la suavidad de la crema.
Al elaborarlas con carne de pollo magra, reducimos el contenido graso respecto a la receta tradicional sin renunciar al sabor ni a la textura. Además, al controlar la cantidad de nata y optar por versiones más ligeras o combinarlas con caldo natural, obtenemos un plato rico en proteínas de alta calidad, más digestivo y perfectamente adaptable a una alimentación equilibrada.
Ingredientes para 4 personas
Para las albóndigas:
- 500 g de carne picada de pollo.
- 1 huevo.
- 2 cucharadas de pan rallado integral.
- 1 cucharada de cebolla muy picada.
- 1 diente de ajo picado.
- Sal y pimienta al gusto.
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
Para la salsa:
- 200 ml de caldo de pollo bajo en sal.
- 150 ml de nata ligera para cocinar.
- 1 cucharadita de mostaza suave.
- 1 cucharadita de harina integral o maicena.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- Cebollino fresco picado.
Instrucciones
- En un bol amplio, mezcla la carne de pollo con el huevo, el pan rallado, la cebolla, el ajo, la sal y la pimienta. Integra bien hasta obtener una masa homogénea.
- Forma albóndigas del mismo tamaño para asegurar una cocción uniforme.
- Calienta el aceite en una sartén amplia y dóralas a fuego medio, girándolas para que se sellen por todos lados. Retíralas y reserva.
- En la misma sartén, añade el caldo y deja que hierva suavemente. Incorpora la nata ligera y la mostaza.
- Disuelve la harina o maicena en una pequeña cantidad de agua fría y agrégala a la salsa para espesar ligeramente.
- Devuelve las albóndigas a la sartén y cocina a fuego suave durante 8–10 minutos, hasta que estén completamente hechas y la salsa haya adquirido consistencia cremosa.
- Espolvorea cebollino fresco antes de servir.
Consejos
Si deseas una salsa aún más ligera, sustituye parte de la nata por yogur natural sin azúcar añadido e incorpóralo fuera del fuego para evitar que se corte; acompaña las albóndigas con puré de patata casero, arroz integral o verduras al vapor para equilibrar el plato; añade una pizca de nuez moscada a la mezcla de carne para intensificar el sabor tradicional; y cocina siempre a fuego medio-bajo para que la salsa reduzca lentamente y conserve una textura suave y homogénea.
Todas nuestras recetas buscan ser saludables y nutritivas, incluyendo ingredientes naturales y variados que promuevan la salud de nuestros pacientes. Sin embargo; son recetas genéricas y no adaptadas al perfil médico individualizado de cada persona. Por lo que, si tienes alergias o intolerancias, o si presentas patologías concretas que requieran de una dieta especial; recuerda acudir a tu nutricionista para una mejor adaptación de tu dieta a tu estado de salud particular.
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Fotografía: Timolina