LA PUNCIÓN SECA

La punción seca es una técnica de fisioterapia, considerada de carácter mínimamente invasiva, que consiste en la punción de uno o varios puntos gatillo miofasciales (PGM), alojados en el interior de una banda tensa muscular, con una aguja similar a la usada en acupuntura; con el objetivo de liberar dicha banda tensa y eliminar el mencionado punto gatillo.

La principal característica de esta relativamente novedosa técnica, es que como su nombre indica, es seca, o lo que es lo mismo; en su aplicación no interviene ningún agente de tipo químico (no se inyecta ninguna sustancia). En su lugar utilizamos un estímulo de tipo mecánico (físico), a través de una movilización más o menos rítmica llevada a cabo con la aguja en el interior del músculo que se va a tratar.

Gracias a este estímulo mecánico, provocamos una especie de espasmo brusco de la banda tensa que ha sido puncionada, conocido como Respuesta de Espasmo Local (REL), gracias a la cual, se genera una relajación de la banda tensa y una disolución del PGM alojado en su interior; lo que a su vez elimina el dolor local y/o referido derivado del mencionado punto gatillo.

Pero para entender mejor como funciona esta técnica, debemos entender un poco mejor, en qué consisten el punto gatillo miofascial y la banda tensa:

El tejido muscular está constituido por una serie de fibras musculares (o células musculares) alargadas, que se agrupan en paquetes de fibras constituyendo lo que se conoce como fascículos musculares. Cada fascículo muscular está envuelto en una capa de tejido conjuntivo (o fascia)  conocido como perimisio. A su vez, la agrupación de varios fascículos musculares, conforma lo que externamente identificamos como el músculo, envuelto igualmente por otra capa de tejido conjuntivo, llamado en este caso epimisio, que envuelve el conjunto del músculo.  

En condiciones normales, cada fibra muscular actúa de manera armónica y sinérgica con sus homólogas, contrayéndose y relajándose al unísono; y de la misma forma, cada fascículo hace lo propio con el resto de fascículos de un mismo músculo. Así, una serie de pequeños movimientos coordinados a nivel microscópico, generan un movimiento global y armónico a nivel macroscópico.

Sin embargo; en determinadas situaciones y tras una contracción, algunos de estos grupos de fibras o fascículos quedan contraídos de manera indefinida, generando una descoordinación en el proceso normal de la contracción muscular, y provocando la aparición palpable de unos cordones musculares conocidos como bandas tensas.

Al quedar contraídas de manera permanente, el aporte de nutrientes y la eliminación de los desechos celulares de estas fibras, se ve reducido, provocando una acumulación de sustancias irritativas para dichas fibras y la formación a medio plazo de un pequeño nódulo, a menudo del tamaño aproximado de un grano de arroz, conocido como punto gatillo miofascial.

Este nódulo es especialmente sensible a la palpación y generalmente provoca dolor local y /o referido (a distancia), lo que a veces hace que se confunda con otras patologías.

La punción seca, por tanto; permite al fisioterapeuta puncionar la banda o bandas tensas de un músculo con el fin de relajarlas, eliminando la contracción mantenida de las fibras afectadas y de paso, el PGM, el conflicto trófico a nivel celular, y por supuesto; el dolor a nivel local y a distancia generado por dicho PGM.

Finalmente hay que mencionar, que aunque la utilización de esta técnica no siempre es imprescindible, y aunque existen otras terapias menos invasivas con las que también se pueden tratar los puntos gatillo y las bandas tensas; la punción seca supone una magnífica opción en el tratamiento de estas dolencias del sistema muscular, siendo selectiva y efectiva; y permitiendo llegar a tejidos profundos a los que de otro modo no sería posible llegar.