EL SÍNDROME FEMOROPATELAR

El síndrome femoropatelar, también conocido como síndrome de dolor patelofemoral, es un trastorno común que se produce cuando la rótula (patela) no se mueve correctamente en la articulación de la rodilla. Este problema afecta a personas de todas las edades, pero es más común en jóvenes activos y deportistas.

Los síntomas más comunes del síndrome femoropatelar son dolor en la parte delantera de la rodilla, especialmente al subir o bajar escaleras, sentarse durante largos períodos de tiempo o al correr o saltar. También puede haber una sensación de crujido o chasquido al flexionar o extender la rodilla.

Las causas del síndrome femoropatelar son diversas, pero en la mayoría de los casos se debe a un desequilibrio muscular en los miembros inferiores. Los músculos del muslo (cuádriceps) y los músculos de la cadera son los principales responsables de mantener la rótula en su lugar en la articulación de la rodilla. Si estos músculos están débiles o demasiado tensos, la rótula puede desviarse de su trayectoria normal, lo que resulta en dolor y molestias.

El tratamiento del síndrome femoropatelar se centra en el fortalecimiento de los músculos de la parte inferior del cuerpo, así como en la corrección de la postura y el equilibrio muscular. Los ejercicios de fortalecimiento de los músculos del muslo y de la cadera son esenciales para ayudar a mantener la rótula en su posición. El fisioterapeuta puede trabajar en la corrección de la postura y la alineación de la cadera, la rodilla y el pie, utilizando diversas técnicas, para ayudar a corregir la dolencia y prevenir futuros problemas.

En casos graves, se pueden recomendar tratamientos más invasivos, como la cirugía o las infiltraciones de cortisona, para aliviar el dolor y la inflamación. Sin embargo, estos tratamientos suelen estar reservados para casos en los que el dolor es muy intenso o cuando los métodos conservadores no han funcionado.

En general, el síndrome femoropatelar es una afección tratable y prevenible. Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes pueden experimentar una recuperación completa y volver a sus actividades normales sin dolor ni limitaciones.